viernes, 24 de abril de 2026
Solaria Zierbana Solar 3 proiektua bertan behera utzi dute
Eusko Jaurlaritzako Industriako Lurralde Ordezkaritzak atzera bota du Solaria Zierbena Solar 3 instalazio fotovoltaikoaren proiektua, Solaria Eguzki Sorkuntza, S.L.k Arabako Zigoitia eta Zuia udalerrietan sustatutakoa. Ebazpena 2026ko apirilaren 23koa da, eta aurretiazko administrazio baimena ezestea eta espedientea behin betiko artxibatzea dakar
Eguzkik Solaria 1, Solaria 2 eta Solaria 3 proiektuen (izen eta fase desberdineko proiektu bakarra denez eta zatiketa ilegala dena) kontra azpimarratu du, eta behin betiko uztea exigitzen du
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Eguzkik Astegietan Zadorrako meandroa berreskuratzea eskatu du.
Egunotan jakin dugu Eroskik HAPOren aurkako errekurtsoa aurkeztu duela Euskal Autonomia Erkidegoko Auzitegi Nagusian, lursailaren birkalifikazioa ez dagoelako behar bezala arrazoituta, beraien ustez.
Vitoria-Gasteizko Hiri Antolamenduko Plan Orokorrak, 2025. urtearen amaieran onartuak, uholde-arriskuko eremuaren merkataritza-erabilera ezabatu zuen, eta berdegune izendatu izan da.
Eguzkiren ustez, uholdeen arazoa, ibai-patologiatzat hartu beharrean, ibai-dinamika errespetatzen duten egiturazko neurriak eta, batez ere, kudeaketa-neurriak bateratuz tratatu behar da, eta, bereziki, Uraren Esparru Zuzentarauaren irizpideen ildotik, jatorrizko ibilgua lehengoratuz, eta Astegietako eremuan defentsak sortuz, ahalik eta uholde-lautada naturalizatuena sortzeko, Astegietako meandroa berreskuratuz.
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Astegietako Eroski hipermerkatu zaharra, 1981ean ireki eta 2003tik itxita dagoena, abandonatuta eta hondatuta dago. Merkataritza-gunea eta aparkalekua eraikitzeko, Zadorraren ibilbide naturala aldatu zen, eta 800 metro inguruko meandro bat kendu zen. Hamarkada batzuk geroago, naturaren aurkako hirigintza-erabaki horrek, uholdeak eragiten dituenak, Gasteizko lehen merkataritza-gunea ixtea ekarri zuen, eta abar.
Iaz, 2025ean, Gobernu Kontseiluak Kaia (Klima Aldaketaren Impaktua) ekimena abiarazi zuen. Ekimen horren bidez, meandro artifizializatua berreskuratzea eta uholde-arriskua murriztea aurreikusten da, bost proiektuz osatutako pakete baten barruan. Desjabetzea abian da, Zadorrako uholdeen aurkako URAren planaren 4. fasearen barruan, eremu horretan ere eragina duen jarduketa zabalago bat, eraikina botatzeko, aparkalekua kentzeko eta Zadorrako meandro zaharra berreskuratzeko, jarduketa hidrauliko eta paisajistiko baten barruan.
Uribarri Ganboako presatik behera, Zadorra ibaiak Gasteizko iparraldeko hiri-periferiako ibai-tartean duen uholdearen ondorioak murrizteko edo gutxitzeko alternatiba asko egin dira.
Ildo horretan, ikus daitekeenez, Uribarri Ganboako presa eraiki ondoren, 50eko hamarkadaren amaieran, premiazkoagoa zen ibaiaren gainean jardutea, ibaiaren portaera kontrolatzeko, ubideratze- eta zuzentze-lanen bidez.
Eguzkiren ustez, uholdeen arazoa, ibai-patologiatzat hartu beharrean, ibai-dinamika errespetatzen duten egiturazko neurriak eta, batez ere, kudeaketa-neurriak bateratuz tratatu behar da, uholdearekin bateragarriak diren lurzoruaren erabilerak esleituz uholde-ibarrean, eta, bereziki, Uraren Esparru Zuzentarauaren irizpideen ildotik, jatorrizko ibilgua lehengoratuz, eta Astegietako eremuan defentsak sortuz, ahalik eta uholde-lautada naturalizatuena sortzeko, Astegietako meandroa berreskuratuz. Gasteiz, 2026ko apirilaren 22a.
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Eguzki ante la dilación de la recuperación del meandro del Zadorra en Astegieta
Estos días hemos conocido que Eroski ha recurrido el PGOU ante el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, al considerar que la recalificación de la parcela no está suficientemente motivada.
El Plan General de Ordenación Urbana de Vitoria-Gasteiz, aprobado a finales de 2025 eliminó el uso comercial de la zona inundable, que ha pasado a calificarse como zona verde.
Eguzki considera que el problema de las inundaciones debe ser tratado aunando medidas estructurales y, sobre todo, de gestión que respeten la dinámica fluvial, y muy especialmente, en línea con los criterios de la Directiva Marco del Agua, se proceda a la restauración del cauce original, junto a la creación de defensas en la zona de Astegieta, de cara a crear una llanura de inundación lo más naturalizada posible, recuperando el meandro de Astegieta
El antiguo hipermercado Eroski de Asteguieta, abierto en 1981 y cerrado desde 2003, permanece abandonado y deteriorado. Para construir el centro comercial y su aparcamiento se modificó el curso natural del Zadorra y se eliminó un meandro de unos 800 metros. Décadas después, esa decisión urbanística contra natura y que derivo en inundaciones, supuso el abandono del primer centro comercial de Vitoria- Gasteiz, etc.,
El año pasado, 2025, el Consejo de Gobierno con la puesta en marcha de la iniciativa Kaia (Klima Aldaketaren Impaktua) ya contemplaba la recuperación del meandro artificializado y la reducción de la inundabilidad, dentro de un paquete de cinco proyectos. La expropiación está en marcha, dentro de la fase 4 del plan de URA contra inundaciones del Zadorra, una actuación más amplia que también incide en esta zona, para tirar el edificio, eliminar el aparcamiento y recuperar el antiguo meandro del Zadorra dentro de una actuación de carácter hidráulico y paisajístico.
Muchos han sido estudios y alternativas, aguas abajo de la presa de Ullíbarri-Gamboa, para reducir o minimizar los efectos de la inundación del río Zadorra en el tramo fluvial de la periferia urbana norte de Vitoria-Gasteiz.
En este sentido, se observa que es precisamente después de la construcción de la presa de Ullíbarri-Gamboa, a finales de los años cincuenta, cuando se demanda, de una manera más urgente, la necesidad de actuar sobre el río para controlar su comportamiento mediante obras de encauzamiento y rectificación del trazado.
Eguzki considera que el problema de las inundaciones, lejos de ser considerado una patología fluvial, debe ser tratado aunando medidas estructurales y, sobre todo, de gestión que respeten la dinámica fluvial, que se asignen usos del suelo en la vega de inundación compatibles con la inundación y muy especialmente, en línea con los criterios de la Directiva Marco del Agua, se proceda a la restauración del cauce original, junto a la creación de defensas en la zona de Astegieta, de cara a crear una llanura de inundación lo más naturalizada posible, recuperando el meandro de Astegieta. En Gasteiz a 22 de abril de 2026.
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jueves, 23 de abril de 2026
A un año del apagón masivo en el Estado, ¿qué hemos aprendido?
El gran apagón del 28 de abril del año pasado afectó a servicios ferroviarios, semáforos, industrias, comunicaciones, hospitales y, en definitiva, de un modo u otro, al conjunto de la ciudadanía.
El gran apagón del 28 de abril del año pasado afectó a servicios ferroviarios, semáforos, industrias, comunicaciones, hospitales y, en definitiva, de un modo u otro, al conjunto de la ciudadanía.
Sin entrar en las polémicas sobre quién tuvo qué responsabilidades en el apagón, las investigaciones han señalado una reacción en cadena iniciada por sobretensiones en la red, exacerbada por problemas de coordinación y gestión del sistema eléctrico.
Lo cierto es que, aunque en la mayoría de territorios apenas duró unas horas, nos llevó a mirar cara a cara a nuestras vulnerabilidades; nos reconocimos, una vez más, no solo como seres interdependientes, sino también ecodependientes, e hicimos… lo que pudimos.
Pero, como de todo suceso de gran magnitud, deberíamos sacar alguna lección, más allá de hacer “ajustes” en el sistema. No da la sensación, sin embargo, de que un año después hayamos hecho aprendizaje alguno sobre nuestro modelo de vida y nuestra dependencia extrema de la energía eléctrica, que ha alcanzado niveles históricos, impulsada por la digitalización y la automatización de prácticamente cada aspecto de nuestra vida. Detrás de todo ello se esconde una vulnerabilidad creciente. ¿Podríamos responder afirmativamente a la pregunta de si estamos preparados para un nuevo apagón masivo y duradero?
La cuestión, cada vez más compleja, es garantizar un suministro de energía que sea seguro, accesible y al mismo tiempo, respetuoso con el medio ambiente, en un contexto de emergencia climática. Una complejidad que se agudiza como consecuencia de la actual guerra en Oriente Medio.
Durante el apagón, vimos más claro que nunca el riesgo de que todo esté conectado por cables; que sin la energía que fluye por ellos no funcionan ni la televisión, ni los frigoríficos ni los ascensores ni muchos aparatos que constituyen el soporte vital de personas enfermas. Fue llamativo que los grandes centros comerciales tuvieron que bajar la persiana –no funcionaban las cajas registradoras ni los datáfonos–, mientras las tiendas de barrio proporcionaban linternas, pilas o verdura, aunque tuvieran que fiar a cuenta. Aportó más lo más pequeño, y, para hacer seguimiento de la situación, la radio del abuelo sustituyó a la televisión.
Formamos parte de un sistema capitalista depredador de recursos, pueblos y personas. El modo de vida actual genera una dependencia del suministro eléctrico y de quien lo controla. La tecnología, sin energía, no es nada: un ordenador que no arranca, no aporta. Un mundo sin electricidad no es solo un mundo distópico de película, sino una posibilidad tangible, y eso es lo que pudimos vislumbrar, durante apenas unas horas, hace un año.
Eso debería influir en las políticas públicas, por supuesto, pero también en nuestras decisiones individuales. Hay que cambiar hacia redes energéticas resilientes, diversificar nuestras fuentes de energía, invertir en eficiencia energética.
Eguzki sostiene que el apagón fue una consecuencia directa de la ausencia de planificación, gestión y control democrático en materia energética. Sin transparencia y participación también en este ámbito, la sociedad, en lugar de priorizar las necesidades colectivas, seguirá a merced de quienes, mirando solo por su interés, además de consumir los recursos naturales del planeta, apuestan por la pantalla y el mando a distancia que teledirige nuestros usos cotidianos y terminan provocando apagones. ¿Consumimos o nos consumen?
EGUZKI, abril de 2026
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Iazko itzalaldi masibotik urtebetera, zer ikasi dugu?
Tren-zerbitzuek, semaforoek, industriek, komunikazioek, ospitaleek eta, azken batean, herritar guztiek, modu batera edo bestera, pairatu zuten iazko apirilaren 28ko itzalaldi handi
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Ikerketen arabera, hura izan zen gehiegizko tentsioek sarean sortutako kate-erreakzio baten ondorio, sistema elektrikoaren koordinazio- eta kudeaketa-arazoek areagotuta. Nork zer erantzukizun izan zuen esleitzeko polemika handia izan da, baina gu ez gara horretan sartuko. Guk nabarmendu nahi duguna zera da, itzalaldiak leku gehienetan ordu gutxi iraun zuen arren, gure ahuleziak oso-oso agerian utzi zituela. Agerian utzi zuen berriro ere elkarren mendeko izakiak ez ezik, izaki ekodependienteak ere bagarela… eta ataka hartan ahal bezala jardun ginen.
Baina egoera larri guztietatik bezala, sistema “doitu” egin behar dela konstatatzeaz gain, ikasgairen bat atera beharko genuke, ezta? Ez dirudi, ordea, urtebete geroago atera dugunik, ez energia elektrikoarekiko dugun muturreko mendetasunari dagokionez, behintzat. Izan ere, mendekotasun hori maila historikoetara iritsi da, gure bizitzako ia alor guztiak eta bakoitza gobernatzen dituzten digitalizazioak eta automatizazioak bultzatuta. Mendetasun horrek, baina, gero eta zaurgarriago bihurtzen gaitu.
Gero eta zailagoa da bermatzea energia-hornidura eskuragarri, seguru eta, aldi berean, ingurumena errespetatu eta klima-larrialdia areagotuko ez duena. Are zailago Ekialde Ertaineko gerra-testuinguruan.
Itzalaldian, inoiz baino argiago ikusi genuen dena kableen bidez konektatuta egoteak dakarren arriskua. Energiarik gabe ez dago ez telebistarik, ez hozkailurik, ez igogailurik, ez gaixo askok bizitzeko behar duten aparaturik ere. Egun hartan, deigarria izan zen merkataritza-gune handiek pertsiana jaitsi behar izan zutela, ez kutxa erregistratzaileek ez datafonoek ez zutelako funtzionatzen–; auzoko dendek, aldiz, linternak, pilak edota jatekoak eskuratzeko aukera eman ziguten, askotan fidatuta eman ere. Bitxia; txikiek ekarpen handiagoa egin zuten handiek baino. Egoeraren jarraipena egiteko, berriz, bat baino gehiago aitonaren irrati zaharraz baliatu zen.
Baliabideak, herriak eta pertsonak zurrupatzen ditu sistema kapitalistak, eta horren parte gara gu. Hornidura elektrikoaren mende bizi gara, eta hornidura hori kontrolatzen duenaren mende. Teknologia elektronikoa energiarik gabe ez da ezer; pizten ez den ordenagailu batek ez du ekarpenik egiten. Elektrizitaterik gabeko mundu bat ez da nobela edo filmeetan soilik ikus dezakegun distopia, oso aukera erreala baizik, iazko apirilaren 28an igarri ahal izan genuen bezala.
Itzalaldiko lezioak politika publikoetan eragina izan beharko luke, noski, baita norbanakoon erabakietan ere. Energia-sare erresilienteetarantz mugitu behar gara, gure energia-iturriak dibertsifikatu eta energia-eraginkortasunean inbertitu behar dugu.
Eguzkiren iritziz, itzalaldia energiaren arloko planifikazio, kudeaketa eta kontrol demokratikorik ezaren ondorio zuzena izan zen. Arlo horretan ere, beste askotan bezala, gardentasuna eta gizartearen parte-hartzea ezinbestekoak dira, beharrizan kolektiboei lehentasuna emateko, huts-hutsean beraien interesen mesedean ari direnen aurrean. Horiek, planetaren baliabide naturalak kontsumitzeaz gain, gure egunerokoa ere beraien interesen arabera bideratzen dute, itzalaldia edo beste ezbeharrak gertatzen diren arte. Azken batean, gogoetarako galdera klasikoa: kontsumitzen dugu edo kontsumitzen gaituzte?
EGUZKI, 2026ko apirila
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